11 de Noviembre de 2005
Queridos vecinos:
No quisiera aburriros pero al caer ya la noche muchas cosas se vienen a mi memoria: el dia ha sido denso: empece a las 7 de la mañana poniendo en orden mis ideas, mi programa, como muchos de vosotros que habreis cogido soñolientes el tren de cercanias, el autobus o el metro para ir al trabajo. Todo ha sido despues un suceder de cosa y de gentes: un congreso de Escuelas de Hosteleria, visitas, llamadas, el movil me echaba humo y tiempo justo para tomar un cafe, ver mas gente, invasion de temas, comer rapido y...por fin la tarde. Venciendo el trafico en mi bugui bugui amartillo llegue al Santuario de la Virgen de Valverde para decir la misa de 6 de la tarde.
Estaban Pablo y Cesar. Me encontre con estos compañeros del alma que me ayudan a poner en marcha la parroquia.
Habia una familia que conmemoraba la muerte de un ser querido y vinieron en pleno a la capilla del Rosario, esa capilla lateral que tiene una cierta intimidad. Esta vez no sonaron las alarmas que durante toda la semana se vuelven rebeldes ante nuestra presencia o nuestra ineficacia. Me entro una paz del alma....Madrid, la carretera, el trafico infernal quedaron lejos. Estuve feliz pidiendo a Dios por los diferentes indiferentes, por los amigos que creen, por los que no nos conocen, por los que estan por venir por los miles de pisos vacios que se iran ocupando poco a poco, por vuestras preocupaciones que son las mias y por la soledad del teclado que no arranca de una vez los dedos para escribirme esta noche y romper el aisalado mundo tan comunicado en el que vivimos.Por ti querido amigo que me has escrito ese e.mail conmovoiendome las entrañas porque quieres volver a Dios y no sabes como hacerlo. Oias sonar la campanilla de una niña rubia que antes de ayer trajo su sonajero para tocarlo en la misa. Este lugar magico del Santuario de Valverde con su preciosa historia es un lugar de oracion perfecto. Vente un dia pajaro de la noche que me estas leyendo y lo veras !Me voy a madrugar mañana para volveros a escribir de esta loca aventura en la que estamos empeñados de hacer, cada dia, a Dios habitante de tu barrio: Luis luisdelezama@santamarialablanca.es |