5 de noviembre de 2007
Esta noche, cuando he acabado la Celebracion en la Catedral del Triduo a la Patrona de Madrid , Nª Sª de la Almudena, me he sentido agradecido a Dios por ese regalo de haber hablado de su Madre a tanta gente que alli habia.Presidir la Eucaristia en ese altar , rodeado de canonigos inpresiona. Veia desde la sede las prolongadas naves goticas que se levantaban hasta el cielo como una plegaria. Me sentia pequeño. A pesar de mis años de sacerdote diocesano nunca habia tenido la oportunidad de celebrar solo en ese altar. Me temblaba la mano. Tuve que reforzar la voluntad para empezar mi homilia. Alla lejos, muy lejos, como en el vacio veia los rostros desdibujados, irreconocibles de la gente. Quien son ? Quienes me escuchan ? A quien hablo ? Opte por hablarme a mi mismo. Decir las cosas que habia escrito de Maria a mi corazon de sanador herido. El sacerdote es un sanador herido le escuche una vez decir a Henri Nowen en Washington. Pense que ños de alli abajo estaban como yo heridos. Cerre los ojos cuando decia algo importante...Se me pasaron los minutos explicando que MARIA, la Madre de Jesus, habia traido la INNOVACION al mundo.
Pondre la Homilia en la Web para aquelos que les guste leerla...
Es de noche cuando sali de la Catedral. Los jardines de Oriente, donde tantos años he vivido, estaban llenos de enamorados. Habia estrellas y yo camine contandolas como los niños para regalarlas a vosotros mis amigos.
Luis