El movimiento scout afirma que la persona tiene tres dimensiones o columnas básicas sobre las que se apoyan todos los valores recogidos en la Promesa y la Ley Scout.
Dimensión trascendental
La relación de la persona con Dios es el origen de una adhesión a los principios espirituales recogidos en el Evangelio y una actitud consecuente con la religión Católica.
Dimensión social
La relación de la persona con los demás es el origen de un compromiso responsable que fomente el respeto y reconocimiento a la dignidad de humana, coopere en el desarrollo social para el bien común, extienda el valor de la solidaridad, e impulse el respeto hacia el mundo natural
Dimensión Personal
La relación de de cada persona consigo misma es el origen de una responsabilidad personal que le garantice su recto crecimiento en valores y principios firmes. |