Si una persona elige libremente hacer suyos los principios de la Ley Scout y comprometerse en vivirlos, puede realizar la Promesa Scout celebrada solemnemente con su grupo en un ambiente de fiesta y de oración.
Todos los scouts compartimos la misma Ley y la misma Promesa; por eso a través de ellas nos sentimos hermanados con todas las personas que, a lo largo del tiempo y en casi todos los rincones del mundo, han encontrado en la propuesta del Escultismo una forma de vida.
La fórmula es la siguiente:
" Por mi honor y con la ayuda de Dios me comprometo a hacer cuanto de mí dependa por:
- cumplir mis deberes para con Dios y para con mi País,
- ayudar al prójimo en toda circunstancia, y
- cumplir la Ley Scout "
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